"Una forma de ser, orientada a la mejora continua de personas, procesos,
productos y servicios en toda la organización, para crear valor al cliente y a la
sociedad": SMCT
Tanto la vida como la
influencia de Joseph M. Juran se caracterizan por su destacada
amplitud y extraordinaria intensidad. Nació en 1904
y ha permanecido activo durante todo el siglo y su influencia
se ha sentido durante más de 50 años. Desde su
entrada en escena como trabajador de mantenimiento, ha creado una variada
carrera rica como escritor, educador y consultor. Creció
en una condición de extrema pobreza
y ha logrado una posición de respeto
y prosperidad. La mayor contribución de
Juran a nuestro mundo actual se ha dado en el campo de la
administración, particularmente la administración por Calidad.
Observador astuto, atento escucha, sintetizador brillante y un pronosticador
sensible, se le ha llamado "padre de la calidad",
"gurú de calidad". Tal vez lo más
importante es que se le reconoce como
la persona que añadió la dimensión
humana a la calidad, ampliándola
de sus orígenes estadísticos a lo que
ahora llamamos Administración de la
Calidad Total. Aunque el nombre de Juran ha tenido menos exposición
que el de otros, su impacto en
los gerentes, negocios, naciones y productos
y servicios que compramos y utilizamos
cada día, ha sido profunda.
Juran
habla de la calidad en dos aspectos.
El primero se relaciona con las caracte- rísticas:
mayor calidad significa mayor número
de características que satisfacen las necesidades de
los clientes. El segundo aspecto se
relaciona con "libre de fallas": mayor calidad significa
menos defectos.
Ciertamente el trabajo
de Juran es abundante en características para sus "clientes"
de todo el mundo. Una lista de solamente los aspectos
más destacados de su carrera lo demuestra. En
1937, Juran conceptualizó el
principio de "Pareto" que millones de
gerentes utilizan para ayudar a separar los "pocos
vitales" de los "muchos útiles" de sus actividades.
Escribió un trabajo que es
la norma de referencia en Control de
Calidad, el Manual de Control de Calidad que se publicó por primera
ocasión en 1951 y actualmente está en la 4ª. Edición.
En 1954 dio una serie de conferencias a los gerentes japoneses que
les ayudó a establecer
la "ruta de la calidad". El
libro clásico "Managerial Breakthrough" (Administración
de ruptura), publicado por primera vez en 1964, presentó
una teoría más general de la administración
por calidad, juntando los conceptos de "control de calidad"
con la "mejora de la calidad". Fue el primer libro que describió
paso a paso la secuencia para la mejora. Un proceso que se ha convertido
en la base de las iniciativas en calidad en todo el mundo. En 1979
Juran fundó el Instituto Juran, para crear nuevas
herramientas y técnicas y promover
sus ideas. En este sentido, la primera acción
realizada fue la serie de videoprogramas "Juran y la
mejora en calidad", la "Trilogía de Calidad"
publicada en 1986 identifica un tercer aspecto de la administración
por calidad - la planeación de calidad. Además de
estos logros Juran ha sido un maestro y conferencista, en la Universidad
de Nueva York y en la Sociedad Americana de Administración
(AMA). Ha trabajado como consultor de negocios y
organizaciones en 40 países, y ha hecho muchas otras contribuciones
a la literatura en más de 20 libros y cientos
de publicaciones diversas, traducidas a
17 idiomas, así como docenas de videoprogramas de entrenamiento.
Juran
no se ajusta al perfil
popular el autor de Best-Seller
o consultor de los líderes
mundiales. Leerlo es hablar con él,
es entrar en contacto con una mentalidad
aguda y un espíritu generoso, apasionado
devoto de la mejora en calidad
en el más amplio sentido de
estas palabras. Sus fortalezas consisten
en su habilidad para escuchar,
para sintetizar ideas
y para articular conceptos, de una
forma inusual- mente precisa y accesible.
El sombrío
inicio
Como muchos gerentes
que ven hacia adelante y solo pueden observar dificultades
para lograr mayor calidad, los
primeros años de Juran no
estuvieron libres de problemas. Joseph Moses Juran,
nació el 24 de Diciembre de 1904
en la ciudad de Braila, en aquella época parte del
Imperio Austro-Húngaro, ahora Rumania. Su padre Jzakob, era
un zapatero artesano. Poco después del nacimiento de Joseph se
mudaron a la ciudad de Gurahumora. Juran
dice sobre su tierra natal que
" ...allí no había problemas
de calidad, nunca había fallas de
energía y los automóviles nunca
se descomponían. Por supuesto porque no había energía
eléctrica ni automóviles".
En 1909, Jzakob
dejó Rumania en busca de una mejor vida en los Estados
Unidos. El adiós de su padre permanece
todavía en la memoria de Juran a quien no vio durante 3 años,
después de los cuales toda la familia
se reunió en 1912 en
Minnesota. Cambiaron su casa con piso de
Tierra de Gurahumora por una cabaña con techo de cartón
en los bosques de Minneapolis. Por si fuera poco,
los niños Juran trabajaban en cualquier lugar. Joseph manejó
una cuadrilla de caballos y trabajó como obrero, fue vendedor
de zapatos, limpiabotas, empleado abarrotero
y tenedor de libros en la fábrica
de hielo local.
Durante esos años,
indudablemente empezó a desarrollar un
entendimiento visceral del trabajo y los principios subyacentes de los
negocios. Joseph era brillante. También era un alumno
de excelencia, en matemáticas y física
particularmente, en las que con frecuencia era promovido a
los grados superiores hasta terminar 4 años
antes que todos sus compañeros de edad.
Siempre fue un muchacho
pequeño, y ahora era el más joven de la clase. Para empeorar
esta situación, hablaba con un rápido acento rumano
que frecuentemente acompañaba sus comentarios agudos,
presa natural de los "depredadores escolares",
y Joe se convirtió en el
blanco favorito de las bolas
de nieve y de los puñetazos.
La combinación del agobio escolar,
la pobreza, los trabajos
interminables y los quehaceres domésticos
produjeron un graduado de preparatoria
que según sus propias palabras "Era agrio para
el mundo. Con resentimiento contra el mundo durante mucho, mucho tiempo".
En
1920 Joe ingresó a la Universidad de Minnesota, el primero en su
familia que asistía a la Universiad.
Aquí descubrió una actividad que
cambiaron profundamente su visión de
la vida: el ajedrez. Su
mente analítica mostrada en
las intrincadas complejidades del juego lo convirtió
en campeón universitario y se desempeñó bien en las
competencias estatales. Por primera vez sintió el calor de
la admiración y el orgullo por el respeto de
los demás. Este éxito en el ajedrez ayudó a
Joe a revisar su opinión de sí mismo. Gradualmente cambió
la imagen del extranjero flaco y desadaptado, ahora sabía
que su diferencia era más bien un don de la naturaleza más
que en una maldición.