"Una forma de ser, orientada a la mejora continua de personas, procesos,
productos y servicios en toda la organización, para crear valor al cliente y a la
sociedad": SMCT
El Balanced Scorecard (BSC) es una filosofía práctica
de gerenciamiento y fue desarrollada en la Universidad de Hardvard por
los profesores Robert Kaplan y David Norton en 1992. Su principal característica
es que mide los factores financieros y no financieros del estado de resultados
de la empresa.
Se trata de un poderoso instrumento para medir el desempeño
corporativo y se ha demostrado que es la herramienta más efectiva
para enlazar la visión y la estrategia a cinco medidas de desempeño,
que son:
Resultados financieros.
Satisfacción de clientes (Internos y externos).
Operación Interna (procesos).
Creatividad, innovación y satisfacción de los empleados.
Desarrollo de los empleados (competencias).
Todo lo que pasa en la compañía afecta
los resultados financieros, por lo que es necesario medir esos elementos
para dirigir el desempeño financiero. La satisfacción de
los clientes involucra estar cerca de ellos, saber sus necesidades, evaluar
el servicio y los productos, predecir sus necesidades futuras. La operación
interna se refiere a los procesos de proveedor-cliente interno, que deben
estar documentados y alineados a satisfacer a los clientes con indicadores
de calidad, eficiencia, etc. Los empleados deben estar comprometidos y
satisfechos con su trabajo, estar capacitados, generar ideas creativas
y de innovación, desarrollar las competencias de acuerdo al puesto,
y tener expectativas de desarrollo dentro de la empresa.
Los Beneficios de implementar el Balanced
Scorecard son:
Comunicar la visión y estrategia a toda la organización.
Traducir objetivos estratégicos y tácticos de la organización
en medidas individuales de rendimiento y productividad.
Ofrecer a cada empleado su contribución individual al logro
de los objetivos de la empresa.
Ligar los resultados con los procesos que se desarrollaron en el
logro de los mismos.
Alinear las estrategias de la empresa con las competencias requeridas
del personal.
Monitorear los recursos necesarios para el logro de objetivos.
Elevar los niveles de servicio a clientes internos y externos.
Una de las principales razones por la que se utiliza
el BSC es que ayuda a tener a la organización alineada con su estrategia.
Esto permite tener conectados a los líderes y los empleados (comunicación)
y ayuda a entender cómo y qué tanto los empleados impactan
en el desempeño y resultados del negocio.
El BSC no es un reporte de resultados; es un vehículo
de comunicación de la estrategia y visión de la compañía.
En ese sentido, para lograr el éxito en la implementación
de la filosofía del BSC se requiere tener el apoyo de los líderes
de la empresa, quienes deben cumplir los pasos siguientes:
Tener compromiso.
Crear un modelo de BSC con sus objetivos estratégicos e indicadores
clave de desempeño.
Educar al personal, de manera que el BSC sea parte de la cultura
organizacional.
Tener soporte tecnológico (software).
Uno de los problemas a los que se enfrenta la organización
al implementar un modelo de BSC es la dificultad para establecer indicadores
de desempeño de las funciones administrativas. No obstante, se
debe mantener presente un principio de calidad:
"Lo que no se puede medir, no se
puede mejorar"
Para poder apoyar lo anterior se sugiere redactar los
objetivos en téminos cuantificables de:
Calidad
Tiempo
Costo/gasto
Ahorros
Cantidad
% de satisfacción
% de cumplimiento
MODELO BSC
Los errores más comunes que cometen las empresas
al implantar un sistema de BSC son:
No tener una visión y misión clara.
No alinear los objetivos de la empresa con los de las áreas.
No alinear los objetivos de las áreas con los del personal.
Contar con objetivos subjetivos (sin indicadores numéricos).
Tener objetivos inalcanzables o poco realistas.
Objetivos subvaluados.
Poco apoyo y compromiso de la dirección y del personal.
No educar / capacitar al personal.
No alinear los resultados del BSC al estado de resultados.
No tener los procesos clave documentados con evidencias estadísticas.
Normalmente la implantación de un sistema de BSC
lleva de 12 a 18 meses; no es un proceso sencillo ni rápido y requiere
de atención, compromiso y mantenimiento, hasta generar una cultura
de la medición en el personal.
Para ayudar al éxito del sistema BSC, el personal
debe estar capacitado y entrenado en:
Herramientas básicas de calidad.
Mapeo de procesos (diagrama de flujo de los mismos).
Auditorías de calidad (procesos).
Trabajo en equipo.
Comunicación.
Entre los principales problemas de la implementación
de un modelo de Balanced Scorecard, se encuentran:
Alinear la misión, visión y objetivos organizaciones
a objetivos individuales.
Traducir las actividades, funciones y competencias a objetivos numéricos.
Evaluar los objetivos numéricos y definir la contribución
individual (evaluación de desempeño) a los objetivos organizacionales.
Definir el Impacto financiero del nivel de logro de cada objetivo.
Es vital tener referencias del mercado o de la competencia
con respecto a los objetivos que se van a definir, ya que si no se tiene
esta información se puede caer en alguno de los siguientes casos,
que pueden hacer que el proceso de implementación del BSC fracase:
Objetivos inalcanzables.
Objetivos demasiado benévolos que no reflejan la realidad.